Tarta de 3 chocolates
Historia
Esta tarta la empezó a hacer Cristina hace algún tiempo. No sé si fue durante la pandemia o cuándo, pero la gracia que tiene la historia es que al Abu José María le gusta mucho y se la ha comido siempre tan tranquilo a pesar de que tiene lactosa abundante y hubo una temporada en la que él decía que tenía intolerancia a la lactosa… Pero gueno…
Aunque normalmente la prepara Cristina, esta última vez la he hecho yo porque ella estaba mala, le pregunté si quería que le preparase alguna cosa para animarla y tal, y me pidió esta tarta. Yo nunca la había preparado y la verdad es que apenas tengo experiencia con cocinando con gelatina, pero al final salió bien, así que aproveché para hacer las fotos y colgarla aquí 🙂
Receta
La receta es fácil, pero el rollo es que se tienen que hacer 3 elaboraciones, una por cada capa de los distintos chocolates.
Ingredientes
Antes de nada, advertir que hay que tener cuidado porque todas las cantidades son iguales en las distintas capas excepto el azúcar!!

Os voy a poner 2 cantidades distintas: la primera es de la receta original, y la segunda es con menos cantidad, que es lo que hice yo porque tenía poca gelatina en casa en ese momento, pero fue bien porque como solo era para Cristina, pues guay.
| CAPA CHOCO BLANCO | RECETA ORIGINAL | RECETA PEQUEÑA |
| Nata | 200g | 73g |
| Leche | 250g | 92g |
| Azúcar | 25g | 9g |
| Chocolate Blanco | 150g | 55g |
| Gelatina neutra | 4 láminas | 3,33g polvo (1/3 sobre Royal) |
| CAPA CHOCO MARRÓN | RECETA ORIGINAL | RECETA PEQUEÑA |
| Nata | 200g | 73g |
| Leche | 250g | 92g |
| Azúcar | 50g | 18,5g |
| Chocolate con Leche | 150g | 55g |
| Gelatina neutra | 4 láminas | 3,33g polvo (1/3 sobre Royal) |
| CAPA CHOCO NEGRO | RECETA ORIGINAL | RECETA PEQUEÑA |
| Nata | 200g | 73g |
| Leche | 250g | 92g |
| Azúcar | 70g | 26g |
| Chocolate Negro | 150g | 55g |
| Gelatina neutra | 4 láminas | 3,33g polvo (1/3 sobre Royal) |
Si usas láminas de gelatina, ten en cuenta que hay que hidratarlas antes de usarlas. En cualquier caso, como yo no había utilizado casi nunca gelatina para cocinar, me fue bien leerme las instrucciones y proporciones que venían en los envases, tanto de la gelatina en polvo como la de láminas. Opté por la de polvo porque me daba para hacer un poco más.
En cuanto al material, necesitas tener un molde de cualquier tipo o un táper en el que te quepa todo el volumen de la tarta, que si haces la original es bastante (más de 1’5L), y mola más si es de cristal porque así se ven bien las capas. La cantidad que hice yo cabía en 4’5 vasitos de yogur de vidrio, que me hizo gracia hacerlo así para que se viesen bien las capas y fuese monodosis.
Elaboración
Hay que ir capa por capa, y el procedimiento es el mismo para todas ellas.
Empieza por la capa que quieras que quede abajo del todo. En mi caso, empecé por la de choco blanco, porque Cristina dijo que, como ella se come las capas por separado, si la ponía arriba después las otras no le iban a saber bien, ya que es la más dulce.
En primer lugar, si utilizas gelatina en polvo, reserva una cantidad de la leche para mezclar después con la gelatina. Tiene que ser algo proporcional a la cantidad que vayas a preparar; yo lo hice totalmente a ojo, con un poco menos de un dedo de leche en un vaso.
Pon la gelatina en polvo en un recipiente seco y resérvala también.
Corta el chocolate correspondiente a la capa que estés haciendo a cuadraditos pequeños.

Junta el resto de la leche con la nata y con la cantidad de azúcar que corresponda a la capa. Mézclalo todo bien, en frío o temperatura ambiente, hasta que el azúcar se disuelva.
Echa la leche que reservaste antes en el recipiente de la gelatina y remueve bien hasta que se mezclen. Resérvalo.
Pon a fuego medio la mezcla de leche, nata y azúcar y caliéntalo removiendo todo el rato, regulando la intensidad del fuego para que no se queme y que no llegue a hervir.
Cuando esté caliente, añade el chocolate y la mezcla de leche y gelatina. Sigue removiendo vigorosamente y regulando el fuego para que no se queme, hasta que justo empiece a hervir.

Retira del fuego y échalo al molde o repártelo en los vasitos.
Mete el molde o los vasitos en el congelador durante media hora. En ese tiempo, debería haberse cuajado la capa. Entonces, puedes sacarlo del congelador y meterlo en la nevera.
Empieza a preparar la siguiente capa (la de chocolate marrón). Cuando ya la tengas preparada, retírala del fuego y saca el molde o los vasitos de la nevera; espera unos pocos segundos para que la nueva capa no esté demasiado caliente. A continuación, añade despacio la nueva capa al molde o los vasitos.
Para que no se derrita demasiado la primera capa, puedes hacerlo de manera que el líquido caliente resbale por la pared del molde o los vasitos para que se enfríe mientras cae, antes de tocar la capa anterior.
Repite el mismo proceso con la tercera capa (chocolate negro, en nuestro caso) y, cuando ya esté cuajada, ¡te lo puedes comer! 🙂

Os dejo también el enlace de la receta original, por si le queréis echar un vistazo, ya que también explica cómo hacer una base de galleta, que nosotros no le ponemos nunca.













